DÍA 1 – Costa del Sol – Tarifa – Tánger
RÉGIMEN · cena
La jornada comienza en la Costa del Sol con dirección al Estrecho de Gibraltar, esa lengua de mar que separa y une continentes. Allí embarcamos rumbo a Marruecos, donde la bahía de Tánger aparece en el horizonte como un presagio de lo extraordinario. Tánger no es cualquier puerta de entrada. Ha sido corte de sultanes, nido de espías, musa de escritores, y cruce de civilizaciones durante siglos.
A nuestra llegada, nos espera un recorrido panorámico por algunos de sus enclaves más emblemáticos: el Cabo Espartel, donde el Atlántico y el Mediterráneo se abrazan con fuerza, y las legendarias Grutas de Hércules, cargadas de simbolismo y misterio (entrada opcional). Allí, la naturaleza y la leyenda se dan la mano: dicen que el héroe griego descansó en esta cueva tras separar los continentes.
Tras esta primera toma de contacto, regresamos a la ciudad para un almuerzo libre. El visitante tiene la oportunidad de perderse entre sabores locales: sardinas recién pescadas, un tajine de cordero especiado o un té a la menta con vistas al mar. Por la tarde, se ofrece la posibilidad de realizar una excursión opcional a Tetuán, ciudad blanca y orgullosa, con una de las medinas más auténticas de Marruecos. Cena y alojamiento en el hotel. Primeras impresiones que ya anuncian lo que está por venir: un país que fascina a cada paso.



